Cuatro cientistas políticos aceptaron la invitación de ACCP, del ICSO y la Facultad de Ciencias Sociales e Historia UDP para analizar los posibles escenarios e implicancias de las próximas elecciones presidenciales y parlamentarias 2009. Patricio Navia UDP; Alfredo Joignant de Expansiva UDP; Miguel Ángel López, Universidad de Chile y Robert Funk, del Instituto de Asuntos Públicos (INAP) de la Universidad de Chile encendieron el debate en el auditorio de Ejército 333 y hablaron de cataclismo electoral, shock político y jubilación de dirigentes políticos
Alfredo Joignant aseguró que el país está viviendo una fantasía colectiva o una ilusión óptica que tiene que ver con la hipótesis de un cataclismo en la próxima elección, debido a que Marco Enríquez Ominami pasaría a la segunda vuelta. Dicha debacle, dijo, se va a producir no sólo por las encuestas, sino por las características del electorado: “este es un electorado viejo, predecible y que guarda escasa posibilidad de sorpresas en política, ya que el 85% del padrón electoral de hoy es el mismo que votó el año 88”.
Joignant aseguró que lo más fascinante o alarmante que se producirá en próximas elecciones es lo que va a pasar en el bloque derrotado: “cualquiera sea, la derecha o la concertación, se pueden prever grandes cataclismos”. Si la derrotada es la derecha, no tiene la menor duda que esto se va a traducir en una jubilación de todos los dirigentes partidarios. Y si la concertación es derrotada, el cataclismo va a ser de naturaleza distinta por las características de los partidos involucrados, pues el Partido Socialista y Democracia Cristiana fundan sus aparatos en base al control de sus militantes, subrayó.
Por su parte, Robert Funk indicó que esta elección es la más interesante que se ha observado desde 1990, por el estado de las dos coaliciones y la candidatura de MEO. “No creo que haya un cataclismo sino dos shock: el que se va a producir después de la primera vuelta y el que se producirá tras la segunda”. Las peleas en la coalición derrotada serán peleas duras, aseveró. “De perder Sebastián Piñera, la UDI va a retomar protagonismo y se va a poner más dura. En el caso de la concertación es más difícil advertir qué podría pasar si pierde Frei o qué pasará con la unidad de la coalición, si se desarma o no”. Frei ha hecho un enorme esfuerzo por modernizar la campaña, aseguró, ya sea hablando del tema homosexual o de una nueva constitución, pero para él Frei es Frei, un presidente de los años 90, con apellido de los 60 y perteneciente a un partido de los años 30: este es el problema fundamental con la candidatura de Frei”.
Miguel Ángel López sitúo su análisis desde la comunicación política: “Un elemento han sido las campañas negativas, con críticas y ataques de un candidato a otro. Si un candidato dice algo, el otro debe reaccionar. Y otro elemento, ha sido el uso de las nuevas tecnologías de información, ya que están usando páginas web, Facebook, Flickr, Twitter, entre otros”. Asimismo, el experto calificó a las encuestas como buenas y malas: “hay más encuestas malas por la ausencia de patrones, lo que hace muy difícil predecir quién va a ganar. Habría que esperar la franja electoral para ver si hay un cambio en el escenario político”, puntualizó.
A su vez, Patricio Navia vaticinó lo que va a pasar el día de las elecciones: “la noche del 13 de diciembre va estar dada por el porcentaje de votos que saque Piñera. Mientras más cerca del 50% mucho más fácil que gane en segunda vuelta”. Del mismo modo, aseguró que Eduardo Frei irá a la segunda vuelta y los votos de Enríquez Ominami van a ir al candidato concertacionista. “La segunda vuelta va a ser entre el candidato de la concertación y Sebastián Piñera”.
“Este es un cataclismo porque nunca habíamos tenido un candidato de la concertación a un 30% y eso nos dice que aunque Frei llegue a ser candidato ganador no va a pasar lo que pasó con Bachelet en el 2005. Ella llegó a la Moneda desde abajo hacia arriba, no era la candidata favorita de la concertación pero fue impuesta por las encuestas. La gente quiere tener protagonismo y Bachelet fue popular no porque era ella, sino porque le daba protagonismo la gente. Ese ha sido el error de Frei y las demás candidaturas”, finalizó.